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26/12/2025

Registro del Bautismo en el Nombre de Jesús en la Historia por Mateo Foster del book, “Not Without A Witness" / Iglesia

El Testigo Histórico Parte 1: del Bautismo en el Nombre de Jesús por Mateo A. Foster una Investigación de la Practica de Bautismo en el Nombre en la Historia  

¿hay bautizados en el nombre de Jesús a lo largo de la historia?
Si, hay registro de creyentes bautizados en el nombre de Jesús a lo largo de la historia
¡practicantes del bautismo en agua en el nombre de Jesús en la historia! 
Por: Joe Sanmartin 
Edición: Planeta Apostólico Pentecostal 
Fuente: tomado de la web de "Servicio de Información Apostólica" del Instituto Bíblico de Indiana de la UPCI en los EE.UU, (visítalo aquí) , El artículo anterior, “El testimonio histórico Parte 1: El bautismo en el nombre de Jesús”, está escrito por Matthew A. Foster. El artículo es tomado del capítulo ocho del libro de Foster, "No sin un testigo", que se publicó en 2004.
©Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) 
Sin embargo, no se dejó a sí mismo sin testimonio. Teniendo en cuenta que también nosotros estamos en derredor de tan gran nube de testigos... (Hechos 14:17 y Hebreos 12:1)
En los capítulos cuatro, cinco y seis, hemos rastreado brevemente los orígenes y las raíces de las falsas doctrinas. Hemos visto cómo el desarrollo del hombre condujo a una religión estancada y ritualista en el cristianismo del Padre de la Iglesia, y hemos visto cómo el desarrollo del hombre condujo a la protesta del cristianismo del Padre de la Iglesia acompañada por el surgimiento de denominaciones.

Cada denominación en el cristianismo de la Reforma ha contribuido de alguna manera a la recuperación de antiguas verdades apostólicas que fueron veladas por los desarrollos del cristianismo de los Padres de la Iglesia; ha habido una restauración gradual y un regreso al patrón apostólico original. Aunque el cristianismo del Padre de la Iglesia buscó reformar y restaurar, de ninguna manera se define como cristianismo apostólico porque las denominaciones de reforma, en su mayor parte, nunca llegaron a regresar al bautismo en el nombre de Jesús y buscaron a Dios por el don del Espíritu Santo. Aunque hubo muchas personas que experimentaron el nuevo nacimiento del cristianismo apostólico, el movimiento de reforma, en su conjunto, siguió siendo un cristianismo desarrollado. Las escrituras parecen indicar la restauración en Joel 2:25-29, donde la escritura dice que Dios restaurará todo lo que ha sido destruido y carcomido. Dios dice que esta restauración conducirá a que todas las personas reciban Su Espíritu, pero la restauración será un proceso de “mandamiento tras mandato; línea por línea, línea por línea; un poco aquí, y un poco allá” (Isaías 28:10) Así es en el cristianismo de la Reforma cuando Lutero restauró la justificación por la fe pero todavía sostuvo tantos desarrollos de los Padres de la Iglesia; cuando Calvino vio la importancia de llevar una vida moral y moderada, pero mantuvo puntos de vista como la predestinación y la persecución; cuando los anabaptistas vieron que el bautismo debe administrarse a los creyentes solo por inmersión, pero no vieron que debía hacerse en el nombre de Jesús; y podríamos continuar con esta lista, pero baste decir que el punto principal es que estos movimientos fueron nobles en su causa,

A medida que hemos estudiado los tres tipos de cristianismo, hemos visto que el cristianismo apostólico es el verdadero cristianismo experimentado por la iglesia del primer siglo, y sobre el que se escribió a lo largo del Nuevo Testamento. Este es el único cristianismo aceptado por Dios. Como enseñó tan maravillosamente Jesús de Nazaret, muchos creyentes vendrán a Él en el último día y clamarán a Él, pero su respuesta será: “De cierto os digo, no os conozco” (Mateo 7:23; 25:12). Para recapitular, el cristianismo apostólico tiene en su centro la experiencia de nacer de nuevo, que es brevemente: 
arrepentimiento, bautismo en agua en el nombre de Jesús y el bautismo del Espíritu Santo (Juan 3: 5; Hechos 2: 38).
En este capítulo veremos el testimonio encontrado a lo largo de la historia que muestra que las personas verdaderamente nacieron del agua. No importa cuán oscura pueda parecer la historia de la iglesia, siempre ha habido unos pocos fieles, un remanente que continuó aferrándose a las doctrinas y prácticas apostólicas. Aunque hubo una gran apostasía y muchos abandonaron la verdadera doctrina y práctica apostólica, la iglesia de Dios siempre ha existido y Él nunca ha estado sin un testimonio en la tierra.

  • Testigo en la Historia: Bautismo en el Nombre de Jesús:

Como se estudió en la lección uno, sabemos que la iglesia en el primer siglo solo bautizaba a los convertidos oralmente invocando el nombre de Jesús; esta iglesia nunca usó otra fórmula: (79) Es un hecho histórico que esta es la fórmula que continuó usándose en la iglesia principal hasta el tercer siglo; otras fórmulas para el bautismo comenzaron a aparecer en el siglo II. La mayoría de los historiadores citan a Flavio Justino, o Justino, en el año 150 d. C. como la primera persona en mencionar una fórmula trinitaria, aunque su fórmula también incluía el nombre de Jesús, contrario a las fórmulas trinitarias posteriores a su época.

20/05/2022

12 Respuesta a las Objeciones Contra el Bautismo en el Nombre de Jesús "Hechos 2:38" el Bautismo Unicitario el Verdadero Bautismo / Doctrina

Una Respuesta a  las Objeciones Contra el Bautismo en el Nombre de Jesús o Contra el Texto de Hechos 2:38 del Libro "Un Dios Falso Llamado Trinidad" Capitulo 4 del Teólogo Unicitario de la IPUC el Hr. Julio Cesar Clavijo Sierra 


Por: Joe Sanmartin 
Edición: Planeta Apostólico Pentecostal 
Fuente: tomado del blog "Fe Biblica" por el teólogo de la Unicidad y hermano Julio Cesar Clavijo  de la IPUC, esta porción del articulo es tomado del capitulo 4 del libro "Un Dios Falso Llamado Trinidad" del año 2007. 
©Attribution 4.0 International (CC BY 4.0) 

Libro "un Dios falso llamado trinidad" por el Teólogo y Hr. Julio Cesar Clavijo Cierra de la IPUC 
(foto de portada)
Click aquí para ir a el enlace original  Fe Biblica donde podrás descargar el libro
En el presente artículo daremos respuesta a doce de las más reconocidas objeciones que algunos hombres han inventado para intentar negar la necesidad de ser bautizados en agua en el nombre de Jesús.
  • 1. Que el bautismo no es un requisito indispensable para la salvación.
  1. a) El caso del ladrón que fue crucificado junto a Jesús: Algunas personas afirman que el bautismo no es necesario para la salvación porque el ladrón que fue crucificado junto a Jesús fue salvo sin necesidad de ser bautizado (Lucas 23:39-43), por ende, dicen ellos, ninguno necesita ser bautizado para ser salvo. Este argumento pasa por alto un elemento esencial, y es que el mandamiento de Jesús acerca del bautismo fue dado después de su resurrección, es decir después de que Cristo fue crucificado (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15-16). Los que hemos sido bautizados en Cristo hemos sido bautizados en su muerte (Romanos 6:3-4). Así, el bautismo es una representación de la muerte de Jesús. El ladrón no podía ser bautizado y no tenía necesidad del bautismo pues en primer lugar, Jesús no había dado aún instrucciones acerca de la necesidad del bautismo para la salvación, ni tampoco había muerto. ¿Cómo podía alguien ser bautizado en la muerte de Cristo sin que él hubiera muerto? El caso del ladrón en la cruz, es un argumento muy débil para intentar negar que el bautismo es necesario para la salvación.
  2. b) Que el apóstol Pablo dijo a los corintios que él no había sido enviado a bautizar sino a predicar: Algunas personas toman las palabras del apóstol Pablo registradas en I Corintios 1:17 dónde él dice: “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio”, para asegurar que el bautismo no es necesario para la salvación. Incluso afirman que el Señor Jesucristo no nos envió a ninguno de nosotros a bautizar, pasando por alto las citas de Mateo 28:18-20 y de Marcos 16:15-16. Contrario a estas afirmaciones, y de manera paradójica, el mismo texto que ellos usan para negar la importancia del bautismo en el nombre de Jesús, antes lo confirma.  Al analizar el texto dentro de su contexto nos daremos cuenta del por qué. El contexto habla de que la iglesia de Corinto sufría una gran división debido a que los corintios estaban de cierta manera “endiosando” a sus predicadores favoritos o a los hombres que los bautizaron. Unos decían: “yo soy de Pablo”, otros decían: “yo soy de Apolos, otros decían: “Yo soy de Cefas (es decir Pedro)”, y algunos, al parecer los más sensatos decían: “Yo soy de Cristo” (Ver I. Corintios 1:10-12). Pablo les enseña que los miembros de la iglesia son discípulos de Cristo y no de ningún hombre en particular. En el verso 13 él les pregunta, “¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?” La respuesta es clara. Pablo no fue crucificado por nosotros, fue Jesucristo el que fue crucificado. Como Pablo no fue el que murió en la cruz para pagar por el precio de nuestros pecados, entonces no debemos ser bautizados en el nombre de Pablo. Debemos ser bautizados en el nombre de aquel que pagó por nosotros el precio de nuestros pecados, es decir en el nombre de Jesucristo, no en el nombre de Pablo. Por eso Pablo dice en el versículo 15: “Para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre”. No es en el nombre de Pablo ni de ningún otro siervo cristiano: es en el nombre de Jesús que debemos ser bautizados para tener parte con el Señor Jesucristo.
Pablo afirma que él ha bautizado a algunas personas, no a muchas (vea I Corintios 14-16). Si el bautismo no tuviera ningún valor, ¿por qué Pablo bautizó a algunas personas? "Nosotros no debemos perder de vista que Pablo era apóstol, y como apóstol su misión principal era predicar no bautizar". El apóstol Pablo, por ninguna parte de esa porción bíblica dice que el bautismo no es importante para la salvación, y eso hay que tenerlo muy claro. Sin embargo, tras la predicación de Pablo muchas personas eran bautizadas. En realidad no era necesario que Pablo mismo bautizara a las personas, pues alguno de los hermanos acompañantes de Pablo podía hacerlo. Precisamente en el libro de Hechos capítulo 18 se habla acerca de la obra realizada por Pablo en Corinto (es decir en la misma iglesia de la cual venimos hablando). El verso 8 dice lo siguiente:
Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados” (Hechos 18:8).