10 Pasos Infalibles Hacia el Fracaso Matrimonial ¡Que no Fallaran! Por el Pr. Daniel Máynez de “Centro de Bendición” IPUM
Por: Joe Sanmartin
Edición: Planeta Apostólico Pentecostal
Fuente: Tomado del Blogger "Centro de Bendición", 10 Pasos infalibles hacia el fracaso matrimonial por el Pr. Daniel Máynez de la Iglesia “Centro de Bendición” de la organización IPUM.
©Attribution 4.0 International (CC BY 4.0)
Las recetas positivas para construir un matrimonio exitoso abundan. Muchos terapeutas y consejeros matrimoniales han diseñado su propio modelo apropiado para alcanzar el éxito matrimonial, pero siendo honestos, casi nadie les hace caso. Todos, o casi todos, estamos de acuerdo en que casi todo lo que se dice y se enseña es correcto y bueno, pero a la hora de la práctica viene la decepción.
Las recetas desde tres hasta incontables pasos a seguir para lograr tener un envidiable matrimonio abundan, pero los practicantes decididos de estas recetas en nuestra sociedad se podrían contar con los dedos de una mano, y temo que sobrarían dedos. Tal parece más bien, que lo que hace la mayoría, la “inmensa” mayoría de matrimonios, es lo opuesto.
Observando la práctica común de la vida matrimonial no es muy difícil descubrir todo lo que las parejas practican pero que en realidad no deberían hacer de modo que tampoco sorprende a nadie el resultado:
Un matrimonio insatisfactorio, en el menor de los casos, y en el caso ultimo, el divorcio como “solución”.
Tal parece que puede resultar más fácil estudiar los pasos que muchos matrimonios siguen para destruir un matrimonio que los que se deberían poner en práctica para conseguir una vida matrimonial edificante y prospera.
Por eso, en esta conferencia me propongo anotar los 10 pasos, que a mi muy personal juicio, son los que aseguran que un matrimonio fracase, a fin de advertir, a quien guste de ser advertido, sobre lo que probablemente sea la causa de su decepción conyugal o de las dificultades que ahora tiene para disfrutar su plenitud matrimonial.
Advierto que al anotar estos 10 puntos, no se debe pensar que son los únicos, antes, son los que me parecen mas relevantes y peligrosos para obstaculizar el éxito en la vida de pareja.
Sin embargo hago notar que los puntos que vamos a considerar son perniciosos por si mismos, es decir que cada uno de los 10 pasos por los que un matrimonio fracasa y que veremos a continuación, es efectivo por si mismo, pero si se juntan dos o mas, o lo que es mas seguro, si se suman estos diez pasos, con toda garantía; el matrimonio será un fracaso.
¡Así que pasemos a ver los 10 pasos infalibles
que consiguen que un matrimonio fracase!
- 1. Primer Paso: Ignore que el matrimonio es una idea originada en el cielo
Es aceptado por muchos que el matrimonio es una institución social, diseñada por los hombres para preservar la raza humana. Dan por hecho que el hombre en su “evolución” social llega al compromiso matrimonial como resultado de darse cuenta de lo necesario que resulta ser para que, como base de la familia, asegure que la sociedad se mantenga solida y permanente.
En la práctica este concepto penetra en la idea que cada uno de los que forman la pareja hasta llegar a suponer que se casan simplemente “por que lo desean” y que esta es una decisión puramente individual en la que Dios tiene poco o nada que ver. El “modo” del como llegan a casarse y a llevar la vida matrimonial es completamente ajeno a lo que Dios pudiera haber planeado, porque el matrimonio, es mas una necesidad humana y social que un designio divino, de modo que cada quien vive esta experiencia según vio que sus padres lo hicieron, o lo que cada uno supone que es correcto, o , en el mejor de los casos, de lo que en su intento por diseñar ellos mismos su ideal matrimonial, recomienda uno que otro “experto” terapeuta matrimonial, que por lo general es divorciado(a) o casado(a) por segunda o tercera vez.
De igual manera hay quienes “deciden” no casarse y dan por sentado que no pasara nada. El matrimonio legal o formal no es una opción para estos y viven la relación de pareja sin vinculo social, moral y mucho menos religioso. Dicen algunos de estos que viven una vida de pareja libre de compromisos que lo hacen así porque son “alérgicos a los compromisos” y que así es mucho mejor, porque no hay ataduras ni obligaciones. Invariablemente estas parejas terminan “disparejas”, es decir, se separan justo en el punto donde la relación exige compromisos y como no están dispuestos a asumirlos, simplemente, se separan para de inmediato buscar otra relación “sin compromisos ni ataduras”.
Si acaso hay alguno oyendo o leyendo este estudio con estos criterios, le aseguro que su “matrimonio” con toda certeza simplemente no existirá dentro de muy poco.
Si por el contrario las parejas se dan cuenta y aceptan que en realidad el matrimonio es una idea de Dios las cosas empezaran a ser distintas.
Para empezar debo decir que quien primero que nadie vio que era bueno estar en pareja no fue el hombre sino Dios. La biblia dice que antes que toda pareja existiera Dios determino “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.” (Genesis 2:18) De modo que primigeniamente la idea o “necesidad” de casarse no surge solo de los gustos físicos o necesidades sociales, ni siquiera por que se “aman mucho”, sino porque desde antes que los que van a formar una pareja nacieran, “Alguien” ya había dado un decreto de bien a favor de ellos. Ese Alguien es Dios mismo quien desde un principio vio que “no era bueno que el hombre, ni la mujer estén solos”.
El matrimonio es idea de Dios, de modo que es El quien tiene las “instrucciones” correctas para que esto que diseño funcione adecuadamente. Si los matrimonios “ignoramos” esto, fracaso garantizado.
Muchos suponen que “hallar” una buena esposa es una cuestión de suerte pero no saben que tener una buena esposa es un don de Dios. La escritura dice: “La casa y riquezas son heredadas de los padres, pero una esposa sensata es de YAHWEH.” (Proverbios 19:14)
Cualquier varón que no toma en cuenta la opinión de Dios para “escoger” a su esposa, tiene un alto porcentaje de error.
Pero tampoco es cuestión de suerte. No se trata de ir jugando a la lotería “haber si me saco una buena esposa” y experimenta con una y otra y otra y otra hasta que por suerte le toca “el premio mayor”, quien hace así, lo uno que con seguridad saca como “premio gordo” es un gran problema.
Así que si usted es de los que afirman que Dios tuvo y tiene poco o nada que ver en su matrimonio y que las instrucciones que el de para el apropiado vivir matrimonial son intrascendentes, no le extrañe que su matrimonio tenga tantas fallas al grado de la ruptura, legal o no, eso en realidad no importa tanto, un matrimonio que no toma en cuenta a Dios como su diseñador es un fracaso haya o no divorcio.



